El Directorio de CAF aprobó 15 operaciones en 10 países de la región por 3,500 millones de dólares para impulsar infraestructura, movilidad sostenible, transición energética, acción climática, educación, recuperación ante desastres y desarrollo productivo. Durante la sesión, también puso a disposición de los países de la región 1,000 millones de dólares para enfrentar el fenómeno de El Niño.
1ro de octubre de 2026. CAF —banco de desarrollo de América Latina y el Caribe— aprobó un paquete financiero de 3,500 millones de dólares, compuesto por 15 operaciones en 10 países, para acompañar prioridades estratégicas de desarrollo y responder a algunos de los principales desafíos económicos, sociales, ambientales y de infraestructura de la región.
Las operaciones abarcan desde la modernización de sistemas de transporte y redes eléctricas hasta infraestructura vial, financiamiento a empresas y comercio intrarregional, educación, acción climática, reconstrucción después de desastres naturales y proyectos para acelerar la transición energética. El paquete combina financiamiento soberano y subnacional con operaciones dirigidas al sector privado y mecanismos destinados a movilizar recursos adicionales.
“Estas aprobaciones reflejan la capacidad de CAF para responder a necesidades muy diversas de nuestros países, desde infraestructura y energía hasta educación, acción climática y recuperación frente a desastres. Estamos ampliando nuestro financiamiento y, al mismo tiempo, utilizando instrumentos que nos permiten movilizar más recursos, acompañar a gobiernos nacionales y locales y fortalecer al sector privado para acelerar el desarrollo de América Latina y el Caribe”, señaló Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo de CAF.
Además, la institución puso a disposición 1,000 millones de dólares a apoyar a las poblaciones más vulnerables ante emergencias provocadas por inundaciones, sequías e incendios forestales ocasionadas por el fenómeno de El Niño. Para ello, trabajará junto con gobiernos nacionales y locales, bancos de desarrollo y otros actores, con el propósito de mitigar el impacto de estos fenómenos y fortalecer la capacidad de respuesta en los territorios afectados.


